La leucemia mieloide crónica (LMC) es un tipo de cáncer de la sangre en el que la médula ósea produce una cantidad desmesurada de un tipo de glóbulo blanco denominado ‘granulocito’ que, dado su exceso, acaba invadiendo y destruyendo no solo la propia médula ósea –lo que impide que siga fabricando las células sanguíneas–, sino también diversos órganos del cuerpo. Una enfermedad que representa en torno a un 20% de todos los casos de leucemia y que afecta de forma casi exclusiva a los adultos, especialmente a los más mayores. La buena noticia es el desarrollo de la enfermedad es muy lento y que los fármacos actuales son capaces de detener su progresión durante muchos años. La mala, que la enfermedad mantiene unos reservorios –las ‘células madre de la LMC’– que no son eliminadas por los tratamientos, por lo que casi nunca se cura. Y a ello se aúna que los actuales fármacos, dado que tienen que tomarse de por vida, acaban siendo ineficaces con el paso del tiempo. El resultado es que la enfermedad acaba resultando fatal. De ahí la importancia de un nuevo estudio dirigido por investigadores del Centro Oncológico Dana Farber en Boston (EE.UU.), en el que se describe una nueva terapia capaz de erradicar, por fin, la LMC.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «Cancer Discovery», muestra que los fármacos inhibidores de la proteína Ezh2 son capaces de eliminar las células madre de la LMC, por lo que combinados con los inhibidores de la tirosíncinasa –entre otros, ‘imatinib’– podrían erradicar rápidamente la enfermedad.

Terapia

Como indica Stuart Orkin, director de la investigación, «la inmensa mayoría de los pacientes responden muy bien a ‘imatinib’ y a los fármacos similares. Perolas células de la leucemia solo se eliminan completamente del organismo en un 10-20% de los casos. El 90% restante mantiene un reservorio de células madre de la LMC, por lo que deben seguir tomando el tratamiento durante toda la vida».