El  envejecimiento de la piel no sólo depende de la epidermis, por supuesto es una cascada de reacciones en las que todos los componentes que forman parte de todas las capas de la piel tienen su papel.

El efecto de la contaminación
La polución es la contaminación del medio ambiente, aire o agua, debida a residuos de nuestra vida cotidiana, de la que somos culpables, la industria o procesos biológicos.

Vamos a estar en contacto continuo con la polución, sobre todo cuando vivimos en ciudades con alto nivel de contaminantes tanto físicos, como biológicos o químicos, principalmente gases tóxicos.

Es por ello que la piel necesita estar más que nunca protegida. De hecho, estamos hablando sobre todo de gases, partículas minúsculas (menores de 2,5 micrómetros, muchas veces mucho más pequeñas que nuestros poros) las cuales pueden penetrar en la piel. Pero principalmente los vamos a respirar, y tienen un alto contenido en CO2 y metales como el cloro o el bromo.

Otras partículas son grandes y no van a penetrar en la piel, pero sin embargo los elementos químicos que también se encuentran en la polución sí lo pueden hacer y van a producir reacciones metabólicas perjudiciales, formando radicales libres y estrés oxidativo.

¿Cómo va a afectar a nuestra piel?
La contaminación va a afectar a la piel a todos los niveles.

De forma superficial está claro que la función de nuestra piel para protegerla estará en plena actividad, lo que puede provocar a un estrés de la piel, pero de forma más superficial, la va a ensuciar.

La piel no es lisa, en la epidermis hay poros, folículos pilosos y glándulas sebáceas y sudoríparas. Estas son las posibles “puertas de entrada de los contaminantes” y es donde principalmente van a depositarse estas partículas nocivas.

 

Fuente: http://www.hola.com/belleza/caraycuerpo/2016110289158/contaminacion-piel/