La alpargata o alpargatas son como el turrón: llevas un año esperándolas. No hay zapato de verano que compita en comodidad con la esparteña, y muchas veces tampoco en precio: están elaboradas en fibras naturales, desde la loneta hasta la suela (al menos las más clásicas, hoy vamos a ver cómo darle mil y una vueltas a este diseño), son fresquitas y lo que es más importante, combinan con casi todo el fondo de armario de verano, ya sean shorts vaqueros, vestidos o pantalones con los tobillos al aire.

Alpargarta y su uso

La versatilidad de la alpargata, que lo mismo puede ser completamente plana que elevarte a las alturas con flatforms y taconazos, no ha pasado desapercibida a las insiders de la moda, y muchas se apuntan a este calzado en los meses más calurosos, marcando el ritmo de las tendencias que llevamos a nuestros pies. ¿Algunas pistas? Las alpargatas que cambian el algodón por la piel o el tweed (la suela sigue siendo de esparto o yute, además de algún que otro mix con corcho y apliques), las que incorporan bordados de fantasía, las de tipo punk con tachuelas tachonadas en la pulsera tobilllera, e incluso hemos encontrado unas que brillan en la oscuridad.

A la hora de hablar de alpargatas hay que hablar, cómo no, de una de las reinas del verano. Alessandra Ambrosio : también es la principal experta en alpargatas cuando nos adentramos en territorio celeb. La brasileña y sus piernas infinitas disponen de un completo armario zapatero plagado de esparteñas de algodón en colores neutros, que funcionan con sus vaqueros cortos rasgados y camisetas rockeras.

También en total look white, porque ¿por qué resistirse a un único color sólido? Nos encanta este conjunto deportivo con camiseta de tirantes anudada al frente, un truco expres de estilo que funciona en estilismos monocolor como éste, leggings texturizados y esparteñas clásicas planas en blanco. La nota de color la ponen las gafas de sol de espejo.

Fuente: hola