A Dios sea la gloria

A Dios sea la gloria, que al mundo Él dio
A su Hijo bendito, que por mi murió;
Expió los pecados de quien en Él cree,
Y abriónos la senda hacia Dios por la fe.

Coro:

¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!
Que de tal modo amó
Al que lejos de Él en pecado se halló;
Venid por el Hijo al gran Dios Salvador,
Y dadle la gloria por tan grande amor.

La sangre de Cristo la obra efectuó,
Ya para el creyente perdón alcanzó;
Si en Cristo confía el más vil pecador,
Perdón en el acto le otorga el Señor.

Inmensa la obra de Cristo en la cruz,
Enorme la culpa se ve por Su luz;
Al mundo Él vino, nos iluminó,
Y por nuestras culpas el Justo murió.

 

Vino a mi corazón

Cuan Glorioso es el cambio
Operado en mi ser,
Viniendo a mi vida el Señor.
Hay en mi alma una paz
que yo ansiaba tener,
La paz que me trajo su amor.

Coro:

Él vino a mi corazón,
Él vino a mi corazón.
Soy feliz con la vida
que Cristo me dió,
Él vino a mi corazón.

Ya no voy por la senda
que el mal me trazó,
Do sólo encontré confusión.
Mis pecados pasados
Jesús los borró,
Él vino a mi corazón.

Grande Gozo

Grande gozo hay en mi alma hoy,
Pues Jesús conmigo está,
Y su paz, que ya gozando estoy,
Por siempre durará.

Coro:

¡Grande gozo, cuan hermoso!
Paso todo el tiempo bien feliz;
Porque veo de Cristo la sonriente faz,
Grande gozo siento en mí.

Hay un canto en mi alma hoy,
Melodías a mi Rey;
En su amor feliz y libre soy,
Y salvo por la fe.

Paz divina hay en mi alma hoy,
Porque Cristo me salvó;
Las cadenas rotas ya están;
Jesús me libertó.

Gratitud hay en mi alma hoy,
Y alabanzas a Jesús;
Por su gracia a la gloria voy,
Gozandome en la luz.