Embarazo, quizás en algún momento te has encontrado con una amiga, conocida o miembro de la familia que haya salido embarazada después de los cuarenta años. En estos tiempos es común ver que las mujeres se animen a formar una familia en esa etapa de la vida, y las razones puedes ser varias: desde realización profesional, lograr la madurez para asumir el reto o simplemente disfrutar la vida de casada.

Embarazo luego de los 40

La ciencia ha avanzado tanto, que ahora los partos de mujeres de más de cuatro décadas son satisfactorios y logran traer al mundo a bebés sanos, siempre y cuando se sigan los tratamientos adecuados. Sin embargo, a esa edad el organismo es distinto y hay que considerar una serie de factores riesgos para que lleves sin complicaciones esta hermosa experiencia.

1.- Problemas de fertilidad

Está comprobado que a partir de los 40 años nuestra fertilidad desciende en un 50%, porque la cantidad de óvulos es menor, y además son de menor calidad. Lo recomendable es que si después de seis meses no hay resultados, es necesario acudir a un especialista en fertilidad.

2.- Pérdida temprana del bebé

El riesgo de perder un bebé existe en mujeres embarazadas de cualquier edad, pero en las de más de cuarenta años el porcentaje es mucho más elevado, tal como indica March Of Dimes, la principal organización sin fines de lucro dedicada a promover la salud en el embarazo y en los bebés:

Menores de 35 años: 12-15%

Mayores de 35 años: 25%

De los 35 a los 39 años: 20%

40 a 44 años: 35%

3.- Problemas de salud de la madre

Quizás algunas mujeres siempre han llevado estilos de vida saludables durante su vida, y logran llegar a los cuarenta años sin complicación alguna. Pero si se encuentran gestando, existen muchas posibilidades de desarrollar diabetes gestacional y presión arterial alta.

4.- Anomalías congénitas

La edad también influye en la naturaleza de los óvulos. Durante la juventud, el organismo produce más óvulos, y además selecciona a los más óptimos para el embarazo, pero con el pasar de los años la situación, y esta diferencia podría ocasionar algunos problemas, como las anomalías congénitas.

5.- Placenta previa

La placenta previa es una complicación en la que la placenta se ubica en la parte inferior del útero, pudiendo complicar de esta forma la salida del bebé. Sin importar circunstancias, e inclusive la edad, la placenta previa le puede ocurrir a cualquier mujer embarazada. Sin embargo, los especialistas afirman que ser mayor de 35 años eleva de forma significativa el riesgo de sufrirla.

 

Fuente: http://www.webdelbebe.com/general/7-riesgos-de-embarazarte-despues-de-los-cuarenta.html