Adicta, ese impulso irrefrenable, esa satisfacción que sientes cuando ves un vestido, unos zapatos o un bolso a precio de ganga, no es culpa tuya. Al menos directamente. Y es que ahora la ciencia tiene respuesta a por qué nos da tanta felicidad comprar ropa a precios asequibles y por qué nos hemos convertido en “adictos” de las compras compulsivas en cadenas como Zara o H&M.

Adicta a comprar

Un estudio reciente publicado por The Atlantic, la ciencia tiene una explicación para esta euforia y la respuesta es neurológica. Al parecer nuestro cerebro encuentra un gran placer en la búsqueda de cosas a precios asequibles. Ya en 2007, una investigación realizada en Stanford reveló que nuestro cerebro siente placer con la simple observación de un objeto que deseamos, y que esta sensación aumentaba considerablemente si su precio es asequible para nuestro bolsillo. Su conclusión fue que desear cosas nos hace más felices que tenerlas, nos gusta más la sensación de querer algo, ya que en el momento de la compra nuestro cerebro también sentía cierto “dolor” al hacer el pago.

 

in embargo, también existe un cierto placer en la compra, o mejor dicho, en la sensación de conseguir una ganga. La corteza prefrontal media es la parte del cerebro que hace este análisis: “Parece que no solamente analiza el precio o cuánto me gusta la prenda, sino en la comparación de estas dos variables: cuánto me gusta en contraste con lo que me van a cobrar”, dice Scott Rick, uno de los autores del estudio y ahora profesor asistente de Marketing en la Universidad de Michigan.

Esto es lo que se conoce como “utilidad transaccional”, añade Tom Meyvis, profesor de Marketing en la NYU’s Stern School of Business. “Es algo que ocurre mucho con la ropa. Parte de la felicidad que sientes al comprar no es solamente el tener algo que te gusta y que vas a usar, sino también que lo compraste con una buena oferta”.

 

Fuente:glamour